


Como sabes, la llegada de la menopausia conlleva muchos cambios hormonales visibles en el cuerpo de la mujer. Estos se traducen en desajustes en los patrones del sueño. Sufrir insomnio en la menopausia es algo muy habitual, pero no desesperes. Debes combatir y minimizar la situación, modificando ciertos hábitos. Te los mostramos a continuación.
Existen muchas investigaciones al respecto, pero ninguna es concluyente en lo referente a la causa concreta para poder tratarlo. Si es algo que te afecta demasiado en tu día a día, lo mejor es que empieces a adquirir unos buenos hábitos de sueño y que recurras a tratamientos naturales que te ayuden a relajarte.
Esta higiene del sueño consiste en cambiar algunos hábitos. Así ayudas a tu cuerpo a superar este problema, con independencia del proceso hormonal que está atravesando. Estos nuevos hábitos se traducen en ajustar los horarios para acostarte, no dormir siesta y evitar el consumo de bebidas edulcorantes o con gas antes de irte a la cama.
También deberás acondicionar tu dormitorio con una buena climatización, ni mucho frío ni mucho calor. Comienza a utilizar camisones o pijamas livianos para prescindir de las mantas que puedan agobiarte con su calor.
Otra práctica recomendable es el ejercicio, bien al aire libre o en un gimnasio, sin necesidad de que sea muy intenso. Con practicarlo con regularidad será suficiente.
A estos cambios en los hábitos del sueño, puedes sumar la fitoterapia. Infusiones o pastillas naturales de valeriana, tila, melisa, azahar o pasiflora. Los productos enriquecidos con melatonina o triptófano también son muy útiles durante esta etapa hormonal.
Y si aún así persiste el insomnio en la menopausia, prueba a realizar ejercicios de relajación junto con el yoga o la meditación. Estas terapias facilitarán que tu cuerpo y tu mente se relajen y favorecerán que concilies el sueño de una forma rápida y agradable. ¿Preparada?