


Tal y como le pasa a los demás músculos, esta zona debe ser trabajada a diario. Reeducar y muscular el suelo pélvico es muy importante y necesario. Así se evita tanto la incontinencia urinaria en la menopausia, como se devuelve a su estado normal después de un parto.
El suelo pélvico es un conjunto de músculos que mantienen los órganos genitales. Regula la apertura de la vagina, el ano y la uretra. Juega un rol importante cuando se habla de incontinencia y sexualidad. Sobretodo después de dar a luz o con la menopausia, que es cuando las mujeres pueden perder parte de su sensibilidad del placer.
Por tanto es muy importante cuidar este pequeño musculo, haciendo ejercicios específicos. Y no solo para el bienestar de la zona, sino que además fortalecen y tonifican el vientre, ayudando a ese objetivo tan deseado que es el vientre plano
Es recomendable que estos ejercicios se hagan uno de cada dos días y así obtener un suelo pélvico tonificado y más sensible durante las relaciones sexuales y evitar también la incontinencia urinaria.
¡OJO! Estos ejercicios no son un sustitutivo de la cita con el médico, simplemente os ayudan a fortalecer la zona y lograr un bienestar saludable.
Este ejercicio te permite tonificar la zona. Sobretodo te ayuda a tomar consciencia de la localización del suelo pélvico y comenzar a aprender a ejercitarlo.
Basta con contraer los músculos simulando evitar orinar y que no se escape la orina, durante 10 a 15 segundos la primera vez. Más adelante puedes probar con 20 segundos y 30. Es recomendable hacer este ejercicio una decena de veces a lo largo del día. La ventaja de esta tonificación es que puede realizarse en cualquier lugar y a cualquier hora, oficina, metro, en la cama…
Acostada, boca arriba, con las piernas casi extendidas (en función de la agilidad de cada una) y los brazos apoyados. Simula tener ganas de ir al baño a orinar contrayendo la zona pélvica. Empuja y levanta la pelvis como aparece en la foto aquí abajo. Haz tres series de 10. La ventaja es que este ejercicio hace trabajar el perineo y la zona abdominal.
En posición igual que el anterior ejercicio. Respira profundamente y al espirar dirige los dos pies al hombro derecho, y con la siguiente inspiración al lado izquierdo. Haz una serie de 10, tres veces. Este ejercicio te permite tonificar el perineo, los músculos del recto abdominal (unen el esternón con el pubis) y los abdominales oblicuos (los que se encuentran a los lados de la cintura).