


El fin de este artículo es hablar de la Salvia, la cual no solo sirve para cocinar. Sino que debemos llegar a conocer sus grandes propiedades.
Para empezar vamos explicar brevemente lo que son los sofocos. Ya que estos afectan a la mujer a partir de cierta edad.
Los sofocos afectan a muchas mujeres menopáusicas. Suelen ser uno de los síntomas más molestos de la menopausia. Actualmente, se cree que pueden ser causados por una disfunción en los centros termorreguladores centrales. Debido a este desarreglo, hay cambios en los niveles de estrógenos.
Aunque hay otra hipótesis que se relaciona con la actividad cardíaca que nos da mucho que pensar.
Hay varios estudios e informes, uno de los más importantes es un trabajo desarrollado en Estados Unidos.
Dicho estudio se realizo con una veintena de mujeres de entre 40 a 60 años que se encontraban en la menopausia y la postmenopáusea que aseguraban sufrir sofocos diarios.
Se monitorizó su frecuencia cardíaca. Se descubrió que mientras sufrían uno de estos ataques repentinos de calor, el sistema nervioso parasimpático no funcionaba del modo habitual.
Constataron entonces que había ciertas variaciones importantes, a tener en cuenta. La frecuencia cardíaca cambiaba en función de que se sufrieran sofocos en ese momento o no.

A través de la salvia, una planta sagrada que entre sus numerosas propiedades, destacaremos tres, que nos ayudarán a esos temidos sofocos.
Existen datos del Instituto Nacional de Endocrinología, acerca del tratamiento de la Salvia en los sofocos de la menopausia.
Los resultados fueron que el 72% de las mujeres que intervinieron señalaron que los sofocos habían disminuido en intensidad y frecuencia.