


Se estima que en la próxima década habrá en España más de 30 millones de personas con alergias y los expertos han constatado que desde hace unos años el número de personas afectadas por esta enfermedad va en aumento. El abordaje tradicional se basa principalmente en antihistamínicos, la inmunoterapia y evitar el contacto con los alérgenos.
Las causas de esta tendencia al alza de las enfermedades alérgicas son multifactoriales y relacionadas principalmente con los estilos de vida.
Lo que hay que tener muy en cuenta es lo que señaló el doctor José María Olaguibel, presidente de la SEAIC: “es preciso considerar a la alergia como una enfermedad unitaria”. El alérgico es un paciente único con manifestaciones múltiples de la enfermedad: rinitis, asma, alergia a medicamentos, dermatitis, urticaria, anafilaxia.
Los desequilibrios de la microbiota intestinal, también llamados “disbiosis”, se han implicado en la disfunción asociada a las alergias. Estas disfunciones tendrían relación con modificaciones de las bacterias intestinales en la primera infancia, fase crucial implicada en el desarrollo del sistema inmunitario.
Con ello, se ha demostrado que la microbiota intestinal de los niños atópicos es menos rica en Bifidobacterium que la de los sujetos no alérgicos. También se ha señalado la implicación de la microbiota intestinal en varios estudios de observación, que han puesto en evidencia una relación entre un aumento del riesgo de dermatitis atópica, rinitis alérgica y asma, y la utilización de antibióticos a temprana edad. Ya que estos se ha comprobado que pueden desencadenar desequilibrio en la flora bacteriana.
Por ello, es bueno el consumo de alimentos probioticos como el Kéfir, yogur de cabra, chucrut, miso, kombucha y otros o tomar suplementos probióticos.
Existen múltiples referencias científicas en las que se evidencia la capacidad de determinados extractos de hongos para modular el sistema inmunitario, pero también su capacidad para reducir la respuesta inmune y, por lo tanto, reducir los niveles de histamina y la inflamación general.
Algunos de ellos son:
El Reishi es un hongo con acción antiinflamatoria y tiene efectos similares a los de hidrocortisona (pero sin sus efectos secundarios). También contiene triterpenos, que tienen propiedades antihistamínicas.
Agaricus tiene una gran variedad de beta-glucanos. Los estudios realizados muestran que Agaricus no solo promueve una respuesta eficaz del sistema inmunitario, sino que también facilita el equilibrio entre la respuesta Th1 y Th2 y actúa como antihistamínico, en parte gracias a determinados compuestos bioactivos que inhiben la liberación de histamina por los mastocitos.
La Melena del león es el hongo que interviene en la salud intestinal, especialmente en la restauración del epitelio intestinal y la microbiota
Algunas plantas y algas que nos ayudan a combatir los síntomas de la alergia.
Llantén mayor, gordolobo, grosellero negro, eucalipto, perilla, sol de oro, espirulina y guduchi.